sábado, 16 de marzo de 2013

miércoles, 6 de marzo de 2013

Se fue, ahora a seguir pa´lante


Especial para NPO-. Normalmente esta columna la dedico a temas regionales, locales o comunitarios, pero en esta ocasión con el aval que me permite las circunstancias que estamos viviendo en el país, disertaré sobre el reciente fallecimiento del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías.
Más allá de su legado, que juzgo oscuro porque lo que vemos en el país es una estela de división y de resentimientos por una parte de la nación que fue excluida, maltratada, golpeada y vejada, abordaré la realidad que vivimos en este momento los venezolanos: El presidente electo, que nunca llegó a juramentarse como tal, se fue y con él se esfumó muchas de sus características positivas y negativas, pero los deudos aquí, en el alto Gobierno, comienzan un pugilato encubierto sobre quien tendrá el control de la herencia política del finado.
Es lógico ver el dolor que causa en algunos venezolanos la pérdida del Presidente, quien en vida fue un paladín para muchos ciudadanos que lo acompañaron activamente con el voto en varias peleas electorales en las cuales él participó, observamos también el sosiego reinante en el país gracias a que la madurez del pueblo y la consciencia cierta de la gravedad del ex mandatario nacional que hacía esperar lo peor, por ende, el golpe fue más llevadero.
Pero amén de la convulsión social apacigüe y triste que se irradió por todo el país, y el eco noticioso a escala global, los venezolanos tenemos frente de nosotros una realidad, se debe encargar de la Primera Magistratura Nacional, como lo establece la Constitución Nacional, Diosdado Cabello, como presidente de la Asamblea Nacional (AN) y convocar a elecciones presidenciales escenario este que nos permitirá a escoger que deseamos para nuestro bienestar y porvenir; Dios ilumine  al pueblo en su elección.
Hugo Chávez apareció en el ambiente político con una derrota, cuando fue dominado en su intento de golpe de estado en contra del ex Presidente Pérez, también fallecido, y ahora sale de esta selva de personas derrotado por un contendor sin misericordia, el cáncer. Lo cierto es que ya no está más entre nosotros y los ciudadanos de este país debemos tomar la vanguardia y el timón de este barco y darnos con objetividad y criterio amplio un gobierno que sí responda a las necesidades que posee la república.
La Venezuela post-Chávez es caótica. La inflación por las nubes, la escasez galopando, la inseguridad reinando, retornando los problemas de luz, el desabastecimiento de medicamentos cada vez es más grave, aunque todo esto lo juzgará la historia con el rígido criterio del tiempo, es el entorno que nos rodea hoy por hoy.
Los venezolanos hoy debemos alistarnos para lo que vendrá lo cual será difícil o más tolerable en la medida del resultado de las decisiones que tomemos, pero lo que nos queda es seguir pa´lante con miras al futuro. La vida continúa, el país sigue vivo para nosotros y nuestros hijos.-