miércoles, 26 de octubre de 2022

Menos Impuestos / Williams Caballero

A través de las siguientes líneas quiero enviarle un mensaje al Gobierno nacional y sobre todo al Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) sobre la importancia de una política fiscal más sana y más productiva.

Es entendible que el Estado recaude impuestos para su mantenimiento, sin embargo éste proceso debe hacerse más inteligentemente y con una visión más amplia desde el punto de vista estratégico y comercial.

Empecemos diciendo que el Seniat no puede establecer metas de recaudación que estén por encima de la capacidad productiva del país, pues esto descapitaliza el mercado y erosiona la situación económica del país.

Segundo, en vez de aplicar mecanismos impositivos y altas tasas de impuestos, debería barajar la posibilidad de la receta fiscal más moderna que implica bajar impuestos y optimizar la producción.

Está comprobado que cuando los impuestos son más bajos, los contribuyentes pagan a tiempo sus deberes y la evasión se reduce en porcentaje elevados e importantísimos.

Es decir, el Estado al final obtiene más recursos con impuestos bajos sin evasión que con elevados tasas pecuniarias impagables.

Además, cuando un Mercado ofrece bajos aranceles, se aumenta la posibilidad que los inversionistas miren a ese Estado con agrado o con sumo interés para sus inversiones. En otras palabras, menos gravamen es igual a más ingresos, más inversión y más desarrollo.

Cada vez son más los gobiernos del mundo que bajan la carga impositiva para darle un respiro a los comerciantes, a los industriales y a la población en general, de esta forma se rehabilita la economía, se oxigena el aparato productivo y todos se pueden levantar.

En cambio, si se emplean métodos de gabela o tributos exorbitantes, entonces el aparato productivo se contrae, la fuga de capitales aumenta, la evasión fiscal se dispara y todos perdemos, y esto lo debemos evitar como sea.

Así como la sociedad venezolana debe crearse el hábito del pago de impuestos, de esta misma forma el Estado debe mirar la tributación no como una pistola colocada en la sien del contribuyente, sino como un proceso natural de relación entre sociedad y Estado.

Obviamente, la gente debe ver reflejado su dinero, que le entrega al Estado, en obras tangibles, en hechos puntuales y verificables, pues de lo contrario los venezolanos mirarán con desagrado el pago de impuestos.

No obstante, si la gente observa carreteras funcionando, hospitales dotados, servicios de calidad, entonces verán sus impuestos plasmado en beneficios para todos.

¡Se tenía que decir y se dijo!

martes, 18 de octubre de 2022

Economía Fuerte // Williams Caballero

¿Qué es una economía fuerte? Hace unos días me formularon esta pregunta y me pareció tan interesante y oportuna que quise redactar esta columna dándole respuesta.

Empecemos por hablar sobre crecimiento económico. Éste es el incremento de la renta nacional o el PIB por persona de un país o una región o un grupo de países.

Lo más normal es medirlo de forma anual, para comparar cómo ha crecido o no cada año.

Hacerlo por persona o per cápita sirve para poder establecer comparaciones razonables entre países, porque si nos limitáramos a la renta total o el PIB en su conjunto, entonces resultaría que China es el país más rico del mundo, no porque sus habitantes sean ricos sino porque son muchísimos.

Las razones del crecimiento económico son diversas, pero entre ellas destacan el progreso técnico, la inversión y la acumulación de capital, tanto capital físico como humano.

También cuenta la apertura a los mercados exteriores y son de sobresaliente importancia las características de lo que se llama el marco institucional: en esencia el mantenimiento de unos mínimos imprescindibles en términos de seguridad física y jurídica, paz y libertad.

Ahora bien, qué es el PIB – o Producto Interno Bruto – es, como su nombre lo indica, lo que Produce Internamente en Bruto una nación.

En bruto quiere decir que no se toma en cuenta ningún otro factor.

En base a esta medida en los últimos 15 años Estados Unidos produjo más que el resto de las naciones del G5 (EE.UU., Francia, Alemania, Japón y Reino Unido).

Pero, los economistas añaden el PIB per cápita para introducir una medida –insuficiente– de la distribución promedio del PIB respecto a la población.

Con esta medida, Alemania sale primera, Japón y Estados Unidos se disputan el segundo lugar, Francia queda en cuarto y Reino Unido en el fondo de la tabla.

La pregunta que más nos importaría a nosotros, ¿cómo hacemos para que Venezuela entre en un proceso de crecimiento económico?

Primero, el Estado nacional debe garantizar seguridad jurídica y personal, el Estado debe recapitalizarse a sí mismo privatizando las empresas que maneja que no son productivas; debemos sincerar el valor real de la moneda y dolarizar la economía, y abrir al país a la inversión de todos los ramos.

Solo de esta forma, el país puede mejorar sus índices de PIB y fortalecer su económica en un largo proceso de recuperación económica. Es una tarea ardua mas no es imposible.

¡Se tenía que decir y se dijo!