martes, 28 de noviembre de 2023

Corte Internacional de Justicia

José Dionisio Solórzano

En estas últimas semanas se ha hablado mucho sobre el Esequibo y la conveniencia o no de darle jurisdicción a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para abordar la controversia territorial entre Venezuela y Guyana. 


En las siguientes líneas voy a esbozar unas ideas sobre la imposibilidad que la CIJ tenga facultad para sentenciar sobre el tema.

En primero lugar, históricamente el Estado venezolano ha rechazado la intervención del CIJ en la discusión sobre el Esequibo; es decir, el doctrina nacional es de no aceptar la competencia de la Corte en esta materia, y esto ha sido así desde la década de los 80 bajo la presidencia del demócrata cristiano Luis Herrera Campíns.

Ahora bien, para Venezuela el instrumento para dirimir el conflicto territorial es el *Acuerdo de Ginebra* suscrito por el gobierno venezolano y el gobierno guyanés. Allí están las herramientas para concretar una solución.

La disputa entre Venezuela y Guyana es el único enfrentamiento en el mundo que posee un tratado para llegar a un acuerdo, en ninguna otra parte del mundo existe tal hecho; 

¡Cómo desearían otros países tener un basamento como ese!

Además, en el párrafo 1 del artículo 36 del Estatuto de la CIJ dice:

“La competencia de la Corte se extiende a todos los litigios que las partes (léase bien) le sometan y a todos los asuntos especialmente previstos en la Carta de las Naciones Unidad y en los tratados y convenciones vigentes”.

¿Leyeron bien? La CIJ tiene competencia siempre y cuando las partes en conflicto la reconozcan como competente, y éste no es el caso del Esequibo, ni ha sido ayer ni hoy.

Otro aspecto que debemos considerar es que la Constitución Nacional no admite modificaciones emanadas de una decisión de la corte internacional; es decir, que sería nulo una sentencia de la CIJ que altere los artículos 1;10 y 13 de la Carta Magna.

Entiéndase: 

Artículo 1: La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.

Artículo 10: El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad.

Artículo 13 El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional. El espacio geográfico venezolano es una zona de paz...

Entonces, sabiendo que históricamente Venezuela no acepta jurisdicción de la CIJ en materia territorial, comprendiendo que Venezuela se sustenta en lo acordado en el Acuerdo de Ginebra, asimilando que los mismos Estatutos de la CIJ establecen que su facultad es dada por la convergencia de las partes y que la Constitución Nacional de 1999 no admite modificaciones vía judicial extranjera, es obvio que los venezolanos debemos votar el próximo 3 de diciembre.

Es menester, que los ciudadanos digan sí y sobre todo a la pregunta 3 que dice: ¿Está usted de acuerdo con la posición histórica de Venezuela de no reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para resolver la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba?

Debemos votar “Sí” reafirmando la posición histórica nacional y revalidando lo establecido en nuestro ordenamiento jurídico.

Ahora, para culminar sobre la premisa dicotómica entre “consultar y ejecutar” la soberanía,  quiero recordar que el artículo 71 de la Constitución dice: “las materias de especial trascendencia nacional podrán ser consultadas a los ciudadanos” y la integridad territorial es un tema de trascendencia nacional.

Y sobre el supuesto traslado de la responsabilidad de la defensa del Esequibo, que también se ha esbozado, quiero rememorar el artículo 130 de la Carta Magna que dice: “todos los venezolanos tenemos el deber de resguardar y proteger la integridad territorial” y el referendo nos permite cumplir con ese deber constitucional.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!

jueves, 16 de noviembre de 2023

Mirar al mar y al cielo | Williams caballero



No se preocupen por el título del artículo, no voy a intentar escribir sobre arte o poesía, esos son temas sublimes que no tienen nada que ver con la ciencia de la economía y con la anarquía que vivimos en Venezuela en dicha materia. Y de eso justamente voy hablarles, pero centrado en un aspecto: la comunicación.

Venezuela tiene el reto de repotenciar su economía y eso pasa por mejorar la productividad de PDVSA, diversificar su economía; trabajar en productos del campo y generar oportunidades para que inversionistas reavivan la industria nacional.

Sin embargo, debemos avanzar en otro aspecto esencial como son las comunicaciones y las vías de comercialización de esos productos que deseamos industrializarnos en nuestra nación.

A la par de la labor en el campo y en las industrias, el Estado venezolano debe tratar de mejorar la flota naviera y aeronáutica del país.

Necesitamos una flota que pueda sacar de Venezuela los productos y colocarlos en los mercados internacionales; que los cargueros repletos de mercancía zarpen rumbo a Estados Unidos, Europa, Asia y Africa.

Necesitamos que la flota de aviones sean capaces de llevar cargas de productos a varios destinos del mundo; pues nada haremos produciendo sin sacar lo que fabriquemos o sembremos en nuestro suelo nacional.

Veamos lo importante de este punto con un pequeño ejemplo: Imagínense a un productor del campo logrando una cosecha de cientos de hectáreas de maíz y que luego no tenga un vehículo adecuado para su traslado desde la finca al Mercado o industria que lo procesará, o que las vías de acceso a la zona sembrada sean intransitables, el efecto será la pérdida total de la mercancía o del rubro.

Es por esta razón que no podemos obviar el tema de las comunicaciones; el Estado debe prestarle atención a este tema y tomar acciones enmarcadas en optimizar la capacidad de traslado de mercancías de Venezuela al mundo.

Y, ahora con las posibilidades de un cese de las restricciones contra Venezuela, el Estado podrá tener recursos para apoyar en estas áreas estratégicas y fundamentales que necesitan ser abordadas a tiempo.

La economía es un engranaje y todo debe funcionar como Dios manda para que resulte bien todo el proceso hasta el final.

¡Se tenía que decir y se dijo!

viernes, 3 de noviembre de 2023

Datos importantes / Williams Caballero



En las siguientes líneas vamos a repasar algunos datos y realidades sobre la economía venezolana en este momento:

1-. En este momento las exportaciones de petróleo de Venezuela a Estados Unidos se situaron en agosto en 145.000 barriles de petróleo diarios (bpd), colocándose en el noveno lugar como el país que más crudo suministran a la mayor economía del mundo, la estadounidense.

2-. De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) las remuneraciones del sector privado experimentaron un aumento de 45% en dolares durante el III trimestre de 2023.

Es un signo de todo el esfuerzo que está efectuando el aparataje económico privado venezolano, que a pesar de todos los problemas siguen produciendo.

3-. Según un reportaje del diario El País en España y citando cifras de Latinometrics, Venezuela posee el 18% de todo el petróleo del mundo.

En función de ello, Wall Street está apostando a que su producción de crudo levantará la economía del país, donde se vive una crisis humanitaria y gran parte de la población padece hambre.

4-. Desde la reactivación de las relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia se muestra un crecimiento importante que ronda un aumentan del 67% en los últimos meses.

La mejor decisión es abrir el comercio, y dejar que quienes saben producir produzcan para el bien propio, para el bien del Estado y de la población.

5-. Todos debemos saber que el Banco Central de Venezuela (BCV) inyectó 180 millones de dólares e impone récord mensual de intervención cambiaria en octubre. Esto es vital para entender la debilidad monetaria y económica que vive el país.

6-. A pesar de las dificultades vemos con buenos ojos que la Asociación Bancaria de Venezuela reportara un incremento del 83% en créditos durante un año, lo que demuestra qué hay personas trabajando y produciendo.

Venezuela vive una difícil situación, lo cual es innegable; sin embargo también poseemos el potencial económico, humano y geográfico para reponernos y volver a ser una economía realmente fuerte y estable.

¡Se tenía que decir y se dijo!