martes, 31 de enero de 2023

Seguridad jurídica // Williams Caballero

Lo hemos dicho hasta la saciedad, Venezuela necesita inversión para lograr desarrollo y parar definitivamente la inflación que nos asfixia a todos en este momento.

Necesitamos que el Estado entienda que no puede seguir siendo empresario, y, en cambio, debe dejarle a la empresa privada la labor de generar riquezas, a través del trabajo y el emprendimiento.

Es necesario que el Estado se deshaga de hoteles de su propiedad que están en quiebra o inoperativos, que se deshaga de aerolíneas, y muchas empresas que en vez de generar dividendos son una carga para la administración del país.

Sin duda, el Gobierno no puede seguir teniendo pasivos innecesarios, ni llevando el control de áreas que de por sí deberían ser controlados por particulares y que éstos gerencien, gestionen y posteriormente paguen los debidos impuestos.

Pero, nunca falta ese “condenado pero” – como decía “Perucho” Conde – no podemos lograr ese proceso de inversión privada en el país, sobre todo orientada en grandes empresas o grandes emprendimientos, por el fantasma de la inseguridad jurídica en el país.

A pesar que el Gobierno nacional ha dado demostraciones de viraje en su relación con la empresa privada, muchos aún tienen el recuerdo amargo de las expropiaciones y de los abusos en contra de la propiedad privada en Venezuela.

Es importante que el Gobierno venezolano empiece a dar muchas más garantías en este sentido. Es decir, se deben dar signos inequívocos que el Estado no vulnerará los derechos privados de los empresarios o particulares en el país y que existirá un respeto a las leyes de la Nación.

Si Venezuela demuestra que los inversionistas y empresarios son bien recibidos y que sus inversiones serán respetadas en el marco de la Ley, entonces muchas personas estarían dispuestas a invertir en diferentes ramos de la económica nacional.

Pues, no se trata solo que las grandes empresas petroleras del mundo inviertan en Venezuela. No se trata de dos o tres hoteles nuevos, no. El país necesita inversiones enormes en diferentes áreas para el repunte de la economía nacional.

Si se genera confianza – en la órbita legal y de política de Estado – el país se llenaría de inversiones, y, aunado a esto, el Estado se deshace de pasivos relacionales con empresas estatales paralizadas, entonces Venezuela tendría un reposicionamiento y una nueva oportunidad para derrotar la inflación y salvar la economía.

¡Ojo! Todo esto funcionará siempre y cuando el dinero de la venta de bienes del Estado y el flujo de caja, por el posible dinero que entre por impuestos pagados por esos nuevos inversionistas, no se esfume por obra y gracia de la corrupción.

Y que esos recursos recibidos sean destinados para seguir impulsando la estabilidad económica de la nación.

¡Se tenía que decir y se dijo!

jueves, 19 de enero de 2023

Oferta


Williams Caballero

Son plausibles todos los esfuerzos que se están haciendo en materia de promoción turística en el estado Anzoátegui, algo que hacía falta desde hace mucho tiempo. Sin embargo, es importante recalcar que se debe hacer un enorme trabajo en mejorar y aumentar la oferta de bienes y servicios turísticos.

Es cierto que en el último año hemos visto como se han incrementado espacios públicos para el disfrute de nativos y visitantes, además vimos la inauguración del Eurobuilding, no obstante aún estamos en mora.

El estado Anzoátegui necesita ser competitivo – al igual que el resto del oriente venezolano – para hacerle frente a la oferta turística de otros destinos turísticos como Aruba, Curazao, Bonaire, Martinique, entre tantos otros. Debemos mejorar lo que le presentamos a nuestros posibles temporadistas.

Debemos contar con más camas disponibles y en todos los niveles. Si, no solo se trata de grandes hoteles 5 estrella – que son fundamentales – sino darle a los visitantes una gama de opciones de buen nivel, sin perder el valor de lo confortable, agradable y acogedor.

Necesitamos hoteles de 4 y 3 estrellas, posadas en la playa, en el campo, en las zonas coloniales. Necesitamos darle opciones de hospedaje, y, no solo esto, sino de distracción.

Naturalmente Anzoátegui no solo cuenta con playas, sino con montañas, llanuras, cascos históricos, y mucho más. Es por ello que se debe potenciar la diversificación de la oferta turística para que más personas sepan lo que podemos ofertar aquí.

Y, también se trata de optimizar todo lo demás. Por ejemplo multiplicar las alternativas gastronómicas, de diversión y entretenimiento siendo que esto es una de las cosas que más demandan los vacacionistas en el mundo.

Aquí hago una pausa para recordar que no existe vacaciones en el Caribe sin casinos. Se debe trabajar para que los casinos del país sean iguales – o mejores – que los existentes en las islas del caribe. Pues, éste servicio siempre ha sido un gancho para los que les agrada visitar esta zona del globo terráqueo.

Debemos mejorar la oferta integral del país, es la única forma para que todos los esfuerzos que se están haciendo tengan el resultado que se espera. O, de lo contrario, sería como arar en el Mar.

Y ¿cómo se logra esto? Abriendo aún más la participación de los privados. Dándole seguridad personal y jurídica a los inversores; dejando a un lado dogmatismos anticuados y permitiendo que el capital internacional invierta y se desarrolle en Venezuela, así de sencillo.

Necesitamos que los que saben de hoteleria, que los expertos en el negocio de juegos de azar, que los conocedores del área del entretenimiento, gastronomía y más, abran sus operaciones en Venezuela y sobre todo en el estado Anzoátegui. Esto es vital.

Es por ello que veo con agrado la labor que viene desarrollándose desde la Gobernación de Anzoátegui en materia turística, y aún más importante me emocionaré cuando vea más inversiones y más amplitud para que empresarios, inversionistas y emprendedores tengan libertad plena para trabajar en este bello país.

¡Se tenía que decir y se dijo!