martes, 12 de agosto de 2014

Socialismo anticristiano

Cogito ergo sum-. Primero quiero emplear las iniciales líneas de este artículo para pedirle a nuestro Señor, a Dios Todopoderoso y a su único Hijo, Jesús de Nazaret, que en su infinita misericordia cubran con el mando del Espíritu Santo a los hermanos cristianos de Irak, quienes son objetos de un espantoso genocidio perpetrado por los extremistas islámicos.

Es terrible lo que le está sucediendo a los iraquíes cristianos, son víctimas de una limpieza racial sin compasión.

Es el momento que todos los cristianos del mundo, ya seamos católicos, protestantes, coptos, ortodoxos (griegos, rusos, asiria y orientales) o restauracionistas, elevemos nuestras voces con fuerzas tanto en oración como en acción para condenar lo que le sucede a nuestros hermanos.

Cristiandad en Irak

La masacre de cristianos ha despertado ya la actuación de varias naciones del mundo que empiezan a socorrer al pueblo cristiano iraquí, no obstante el gobierno venezolano hace un silencio cómplice mientras que los yahidistas siguen decapitando a niños por el sólo hecho de creer en Cristo.

Es sumamente patético escuchar a Nicolás Maduro y a su canciller Elías Jaua hablar sobre la “guerra en Gaza”, escucharlos como defienden a los palestinos y arremeten contra israelitas, mientras no dicen ni pío sobre lo que ocurre contra la cristiandad en Irak.

Sin duda alguna los socialistas en el mundo están demostrando su talante anticristiano.

Desde los tiempos del incipiente socialismo científico su autor decretaba lo siguiente: “La religión es el opio del pueblo”, así Karl Marx le hacía un llamamiento a sus seguidores para que arremetieran contra el cristianismo y así se hizo en los días de la extinta Unión Soviética donde se crearon campos de concentración para sacerdotes ortodoxos y católicos.

Recordando otro episodio gris en la historia podemos mencionar a los republicanos socialistas en la era de Manuel Azaña quien dijo: “España dejó de ser católica”.

Mural socialista anticristiano
Son muchos los casos que hemos visto a lo largo de la historia como la izquierda atea y anticristiana ha lanzado sus baterías en contra de la fe de los pueblos; en la revolución cristera podemos ver como el gobierno socialista de México decretó el final de la Iglesia y fusiló a cristianos y a sacerdotes a mansalva.

Hoy observamos como la mayoría de los gobiernos de izquierda, entre ellos el de Nicolás Maduro, hacen silencio mientras los extremistas islámicos atacan a todo un pueblo por su fe en Jesucristo.

Ni siquiera este socialismo ateo y hoy pro-islámico se acuerda de las palabras de uno de los pocos pensadores serios de este ideal como lo fue Unamuno quien aseveró en su oportunidad que: «Es más somos muchos los que creemos que el desarrollo normal del ideal socialista traería consigo un reflorecimiento de la conciencia cristiana».

Nicolás Maduro y su gobierno se ha posicionado en el bando contrario a la cristiandad, él y su gente se colocaron al lado de los extremistas árabes.

El presidente de Venezuela con su conocida afiliación a Sai Baba es un enemigo de la fe cristiana, es un enemigo de la Iglesia universal y por eso su administración anuncia ayuda humanitaria para los palestinos, mientras que permitirá que a los cristianos lo sigan matando en el Medio Oriente.

La ayuda humana y moral tiene que estar dirigida a cristianos y palestinos, tiene que estar dirigida a condenar el terrorismo de ISIS, Hamas, y los yahidistas que tienen años anunciando una “guerra santa” en contra el mundo judeo-cristiano.

Solo me resta decir: ¡Qué Viva Cristo Rey!

viernes, 8 de agosto de 2014

Masacre en Venezuela

Especial para NPO-. Vemos como la diplomacia venezolana se mueve como pez en el agua en medio de los extremismos islámicos del Medio Oriente.

El Canciller de la república Elías Jaua visitó a aquella región del mundo para mostrar la solidaridad de Venezuela con el pueblo Palestino y árabe, además arremetió contra el Estado israelí y trató de vincular a Israel con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) diciendo que ésta recibe financiamiento de los hebreos.

Lo cierto es que el Gobierno de Venezuela se muestra nuevamente bondadoso con otras naciones mientras que el pueblo de nuestra amada patria sigue viviendo con las migajas que van quedando de las regalías del régimen.

Nicolás, Jaua y compañía hablan de la “masacre en Gaza” aunque no dicen ni pío de la masacre que se vive en las calles de Venezuela sin necesidad de bombardeos de ningún tipo porque lastimosamente los delincuentes bastan y sobran para enlutar a miles de hogares nacionales.

Mientras el Ejecutivo trata de meter su cuchara en un conflicto ancestral y no para llamar sinceramente a la paz sino para exportar el conflicto del Medio Oriente al país tratando de vender que los socialistas son como los palestinos, es decir, según ellos, los “buenos” y la oposición parangonarla con Israel, nuevamente lo resalto, lo que indica para ellos que son los “malos”.

A la izquierda internacional y sobre todo a la venezolana se le olvida que nuestra cultura occidental y nuestra fe judeo-cristiana están más cercana al credo de los israelitas que a lo de los musulmanes y sobre todo de aquellos que son radicales.

Quiero aclarar que no poseo ninguna animadversión contra los creyentes del Islam, respeto como tolerante demócrata las creencias de cada quien y sé diferenciar entre el pueblo islámico de paz, que es la mayoría, y aquellos grupos minoritarios y extremistas que han torturado, secuestrado y asesinado a cristianos (católicos, ortodoxos, del rito griego y protestantes) durante años.

El régimen de Nicolás se le olvida que los grupos que él defiende son los mismos que nos ven a todos nosotros, los occidentales devotos y seguidores de Cristo, como herejes. A él eso no le importa, lo que sí es importante es que Israel es apoyado por EEUU y ellos deben estar siempre en la acera de enfrente de los gringos.
Mientras el gobierno socialista hace su diplomacia en medio de la guerra sin importarle en verdad la paz, aquí vivimos nuestra propia batalla constante. Vemos como nuestro pueblo tiene que vivir auto-secuestrados en sus casas por temor a un hampa que desde hace mucho tiempo reina por doquier en la Venezuela de la revolución.

Desde lo más profundo de la nación se le pide al Gobierno nacional que cese en sus alocadas posiciones en el plano internacional y que dirija su mirada a la masacre que día a día ensangrientan las páginas de los diarios y reconozca que la inseguridad no es “una sensación creada por los medios” como descaradamente aseveraron y admitan que han fracaso en este tema.