Especial para NPO-. Quienes trabajan en el mercado de Los
Boqueticos en Puerto La Cruz pareciera
que se han quedado como novia de pueblo, vestidos y alborotados, con relación
al Núcleo de Desarrollo Endógeno Aldea de Pescadores.
Pasó Tarek William Saab, vino
Nicolás y habló de esa construcción, ya Aristóbulo lleva siete meses montado en
el coroto y no se ven a corta vista un desenlace a esta situación que día a día
afecta más y más a los trabajadores de Los Boqueticos.
La indolencia de las autoridades,
el olvido, la falta de un verdadero compromiso de trabajo por los representantes
del poder público es lo que ocasiona este tipo de realidades que perjudican al
venezolano trabajador, ese que desea laborar en mejores condiciones.
Aquí se habla mucho de poder para
el pueblo, pero ¿los trabajadores tenemos poder real?, para mí el poder radica
en poder ganar bien, en lograr que los recursos alcancen, en garantizarle, con
el sudor de nuestra frente, un mejor futuro a nuestros hijos. He allí el punto.
Se dice muchas cosas con relación
a como deben ser las relaciones de trabajo, pero vemos como el Estado es el
primer instigador en contra de quienes laboramos con fe y entrega; en el caso
de Los Boqueticos podemos observar como muchos padres y madres de familia caen
en la desesperanza por la incapacidad de quienes están llamados a servir.
La insalubridad, el gastos de
recursos, la espera casi agonizante, las promesas rotas, las ilusiones
desvanecidas, son el legado de la práctica de este “sólo gobierno” que viene
diciendo mucho, pero haciendo muy poco.
Como portocruzano, como
trabajador, como hombre de fe, le exijo a quienes viven prometiendo, a quienes
viven engañando, que no jueguen más con la necesidad de este pueblo: Puerto La Cruz se respeta.
Hemos leído en la prensa, hemos
visto y escuchado a viva voz como los trabajadores del mercado, como los
comerciantes se quejan por el reino de la insalubridad que se vive en ese
sector; ¿qué quieren estos señores?, ¿cuánto más deben sufrir los vendedores de
Los Boqueticos para que ellos terminen una obra que lleva demasiado tiempo en
construcción?
Estas líneas las mueven la
confianza en los trabajadores, las inspira el sentimiento de servicio y porque
no también la indignación de ver como una cuerda de enchufados permiten que los trabajadores sufran y
padezcan gracias a su ineptitud.
Puerto La Cruz merece algo mejor,
necesita avanzar. Sé que juntos avanzaremos, progresaremos sin que nadie nos
detenga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario