jueves, 11 de julio de 2013

Los Boqueticos

Especial para NPO-. Quienes trabajan en el mercado de Los Boqueticos en Puerto La Cruz  pareciera que se han quedado como novia de pueblo, vestidos y alborotados, con relación al Núcleo de Desarrollo Endógeno Aldea de Pescadores.

Pasó Tarek William Saab, vino Nicolás y habló de esa construcción, ya Aristóbulo lleva siete meses montado en el coroto y no se ven a corta vista un desenlace a esta situación que día a día afecta más y más a los trabajadores de Los Boqueticos.

La indolencia de las autoridades, el olvido, la falta de un verdadero compromiso de trabajo por los representantes del poder público es lo que ocasiona este tipo de realidades que perjudican al venezolano trabajador, ese que desea laborar en mejores condiciones.

Aquí se habla mucho de poder para el pueblo, pero ¿los trabajadores tenemos poder real?, para mí el poder radica en poder ganar bien, en lograr que los recursos alcancen, en garantizarle, con el sudor de nuestra frente, un mejor futuro a nuestros hijos. He allí el punto.

Se dice muchas cosas con relación a como deben ser las relaciones de trabajo, pero vemos como el Estado es el primer instigador en contra de quienes laboramos con fe y entrega; en el caso de Los Boqueticos podemos observar como muchos padres y madres de familia caen en la desesperanza por la incapacidad de quienes están llamados a servir.

La insalubridad, el gastos de recursos, la espera casi agonizante, las promesas rotas, las ilusiones desvanecidas, son el legado de la práctica de este “sólo gobierno” que viene diciendo mucho, pero haciendo muy poco.

Como portocruzano, como trabajador, como hombre de fe, le exijo a quienes viven prometiendo, a quienes viven engañando, que no jueguen más con la necesidad de este pueblo: Puerto La Cruz se respeta.

Hemos leído en la prensa, hemos visto y escuchado a viva voz como los trabajadores del mercado, como los comerciantes se quejan por el reino de la insalubridad que se vive en ese sector; ¿qué quieren estos señores?, ¿cuánto más deben sufrir los vendedores de Los Boqueticos para que ellos terminen una obra que lleva demasiado tiempo en construcción?

Estas líneas las mueven la confianza en los trabajadores, las inspira el sentimiento de servicio y porque no también la indignación de ver como una cuerda de enchufados  permiten que los trabajadores sufran y padezcan gracias a su ineptitud.


Puerto La Cruz merece algo mejor, necesita avanzar. Sé que juntos avanzaremos, progresaremos sin que nadie nos detenga. 

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