La figura de la infausta inhabilitación política hoy en día pesa injustamente sobre los hombros de Henrique Capriles, Freddy Superlano y de María Corina Machado.
Y ante esa realidad los venezolanos, y sobre todo la clase política, debe reflexionar y activar mecanismos de contingencia.
A pesar que la Contraloría General de la República emite inhabilitaciones como quien saca pan caliente del horno, entonces nosotros debemos tener consciencia de nuestro poder ciudadano.
Pues, aunque el Gobierno nacional tiene la capacidad de inhabilitar a algunos políticos, también es cierto que los ciudadanos están habilitados para ejercer su voto y demostrarle a Miraflores que no están dispuestos a ser intimidados.
Su estrategia está clara.
El Gobierno quiere desmembrar las posibilidades de los actores políticos de oposición y crear un clima de apatía, zozobra y desinterés entre los ciudadanos.
Entonces, ¿qué debemos hacer nosotros?
Esencialmente, en este momento priva el derecho de todos los venezolanos a expresarse, es decir, evitar que gane la abstención.
Segundo, la dirigencia nacional debe entender que hoy debe imponerse la Unidad.
Debemos tener un plan para que cualquier líder de la oposición asuma, en cualquier momento, la candidatura presidencial.
Tener un plan A, B y C.
Tener una salida a cada obstáculo que nos coloquen en el camino. Llevar un paso adelante del Gobierno teniendo candidatos de reserva o prevenidos al bate.
No podemos permitir que nos sigan atrapando fuera de la base; y todas las decisiones que se tomen de ahora en adelante deben nacer del consenso de todos y centradas en el bien superior.

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