miércoles, 14 de noviembre de 2012

Noviembre para la reflexión


Especial para NPO-.  El ex presidente de la república, Luis Herrera Campins, sin lugar a dudas  fue un gigante moral, un hombre de proba conducta pública, de frontal ataque ciudadano y compromiso comprobado con sus ideales y por el bien común. El otrora mandatario nacional, que manejó para ese momento el presupuesto más alto de la historia de Venezuela, fue enterrado en noviembre del 2007 gracias a la colaboración de muchos socialcristianos de todo el país, murió en su humilde condición de luchador del pensamiento, murió como vivió como un grande entre los grandes en el tema ético.

Noviembre de adiós
Muy pocos políticos pueden tener la gallardía de decir que vivieron en la misma casa todos los días de su vida, que llegaron a la vejez sin vehículo propio, y con escasísimos recursos en sus cuentas bancarias, uno de esa lista selecta fue Herrera Campins, quien sin duda cometió muchos errores, lo cual es una verdad del tamaño de una catedral, pero desmeritar sus alcances en materia moral, en obras de infraestructuras en su quinquenio, también sería una mezquindad que no posee parangón en la memoria colectiva del país.
Luis Herrera Campins fue un presidente que vino del pueblo, y después que gobernó regresó a él. El líder socialcristiano fue un paladín de las luchas por el bienestar de todos los venezolanos, fue un defensor de la democracia, un periodista eterno, un pensador incansable, un estadista para siempre.
El final del camino para Luis Herrera llegó aquél 9 de noviembre de  hace cinco años. Pero su recuerdo, su ejemplo, su devoción por Venezuela, se mantiene viva, está perenne en miles de venezolanos que lo recuerdan para bien y que con acciones tratan de emular  la gesta de vida de ese que fue Presidente, diputado, senador, periodista, y por encima de todo un ciudadano esclarecido.

Otros noviembres
El noviembre más significativo para quienes vivimos en Anzoátegui es el 14, porque ese día en que nació nuestro héroe epónimo, José Antonio Anzoátegui, en ese mismo día vino al mundo un luchador que lo da todo por el futuro del pueblo de esta tierra, vio la luz de la humanidad, un líder que pronto se convertirá en gobernador de los anzoatiguenses, Antonio Barreto Sira.
El 15 de noviembre de 1819 se trunco, prematuramente, la existencia del General Anzoátegui en aquella ciudad de Pamplona; ese día es de luto porque se fue el mayor de los anzoatiguenses, ese que desde Barcelona acompañó con pundonor, rectitud, lealtad y compromiso al Libertador Simón Bolívar.  ¡Noviembre que más traerás contigo en el futuro!.

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