domingo, 5 de marzo de 2023

Paraqueima


José Dionisio Solórzano

El alcalde del municipio Simón Rodríguez, Ernesto Paraqueima, tomó la decisión de hacerse famoso de la peor manera posible, es decir, siendo el paladín del exceso, de la perversidad y de la inmoralidad.

Tal vez, por su condición de sociólogo, analizó que abordar los temas más polémicos le permitiría asumir un rol protagónico en una sociedad hiperconectada donde el escándalo se hace tendencia y el exabrupto un tema viral.

Para ello, Paraqueima se ha apoyado en varias herramientas de comunicación. Por ejemplo: 1) Tiene dentro de su plan de comunicaciones el compromiso de líderes de opinión nacional como el caso del periodista Vladimir Villegas; 2) Se hizo del apoyo de “influencer” de Redes Sociales; 3) Generó una ola de rumores e incertidumbre con el tema del caso del famoso “ñigre”.

Además, se le suma a los anteriores los siguientes aspectos comunicacionales: 4) Hizo público posiciones polémicas y escandalosas como el apoyo del matrimonio igualitario; 5) Promueve en sus mensajes un liberalismo sexual e inmoral que despierta la comidilla entre propios y extraños.

Todo lo antes mencionado, y otras cosas que se quedan en el tintero, han elevado el perfil de la imagen pública del alcalde Paraqueima, con lo cual podríamos decir que el mandatario de El Tigre ha tenido éxito en su estrategia, aunque, las cosas a veces no son tan blanco y negro.

Sin duda, Paraqueima ha logrado levantar su imagen, sin embargo el costo de ello – por las herramientas utilizadas – ha sido muy grande para él y para lo que pudiera ser su futuro político en el municipio y fuera de éste.

A pesar que algunos se ríen de las ocurrencias de Paraqueima, como la de rifar noches de placer en un hotel de El Tigre o de regalarle a una señora un consolador de 25 centímetros, para otros su actuación es el vivo reflejo de la decadencia política y de la inmoralidad pública.

Muchos perciben a Paraqueima como una copia barata de Rafael Lacava – gobernador del estado Carabobo –, otros afirman que es la versión “chabacana” del mandatario carabobeño; no obstante, todos sus críticos coinciden en que el final político del mandatario municipal no pinta bien.

Ernesto Paraqueima ya creó su propio partido, llamado “Mi Ciudad”, a través del cual aseveró que emprenderá una política de municipalización del quehacer público y aunque aseveró que no quiere optar por la Gobernación de Anzoátegui, esta posibilidad no es descartada por algunos entendidos del tema en la entidad oriental.

Lo cierto es que algunas voces ya se han manifestado solicitando la salida de Paraqueima del cargo de alcalde argumentando que ha dado demostraciones de no estar apto para llevar las riendas del poder público municipal, e, incluso, algunos han pedido la intervención del Fiscal General de la Nación, Tarek Williams Saab.

Y, no conforme con esto, Paraqueima se ha ganado oponentes políticos dentro sectores sociales de El Tigre como el caso de las iglesias evangélicas – por el tema de su apoyo al matrimonio homosexual – a los cultores (por el tema del cambio de nombre a una plaza), a los comerciantes (por las altas tarifas de aseo urbano) y, ahora, a vecinos comunes que son desplazados de espacios públicos por no tener como pagar, debido a que ahora las áreas públicas de El Tigre solo pueden ser utilizadas por quienes tienen dinero en el bolsillo, ¿qué tal?

¡Las cartas están echadas! Veremos qué pasa en El Tigre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario