miércoles, 4 de abril de 2012

Dos alcaldías vs. Sus vecinos

Esta semana quiero hacer referencia a los problemas que se han suscitado en Lechería y Barcelona entre los vecinos y sus respectivos gobiernos municipales. Grupos de varias comunidades se han organizado para defender los proyectos de dos parques naturales y recreacionales que le darían vida a una urbe como la nuestra tan saturada de cemento, humo y stress. Hemos observado como las alcaldías de Urbaneja y Bolívar se han enfrascado en una batalla para cambiarle el uso a unos terrenos que deberían ser para el beneficio de la sociedad.
En el caso de Urbaneja, el alcalde Víctor Hugo Figueredo, tal vez mal aconsejado o imbuido en un sueño mezquino, está impulsando un proyecto que beneficia a un reducido séquito, pero que vulnera los derechos y la posición de miles de vecinos de Lechería. Los terrenos que un día debieron ser, pero que jamás fueron, los campos de Golf del Complejo Turístico El Morro son propiedad privada, sus legítimos dueños son todos los propietarios del Complejo, pero la voz del resto de Lechería se ha escuchado en este caso y comparte la visión de los propietarios de construir en aquel lote de unas 60 hectáreas el proyecto del Parque Recreacional Virgen del Valle, del reconocido arquitecto César Bello.
El mandatario morreño que al principio apoyó la iniciativa y la hizo suya, que sabe que el proyecto del Parque Recreacional Virgen del Valle ha sido aprobado tanto en un Cabildo Abierto, como posteriormente en una asamblea de ciudadanos de carácter vinculante, no puede de la noche a la mañana cambiar el destino que los vecinos y propietarios acordaron para el terreno y entregárselo unilateralmente al seleccionador de fútbol, César Farías, para edificar la llamada Ciudad Vinotinto de carácter privado y que además le cercena a los demás lecherienses que practican otras disciplinas tener instalaciones para ello.
Mientras que el Lechería el sueño de un parque 100% verde, donde converjan distintas prácticas deportivas, un anfiteatro, piscinas olímpicas, jardines botánicos, gimnasios verticales, se pierde por la sectaria iniciativa de beneficiar a un grupo económico que busca sólo explotar el fútbol, en Barcelona la alcaldesa, Inés Sifontes, pretende edificar en los terrenos donde se iba a construir el Paseo Andrés Bello un centro comercial para así colapsar más la ciudad y perjudicar a los vecinos de la Fundación Mendoza.
Los barceloneses apostaban a poseer un espacio más humano, más natural, que aligerara la carga de “modernidad” que agobia hasta al más pintado, contaban que el Paseo Andrés Bello sería un área para el deporte, el ecosistema, la paz y la recreación, pero los tractores “come Parque” como ellos los han bautizado amenazan este sueño, que la mandataria barcelonesa ha convertido en una pesadilla.
En Barcelona como el Lechería los vecinos organizados se ponen de pie para defender sus derechos en contra las arbitrariedades de las alcaldías. Sin duda como dicen los reclamantes “Parque Sí” “Centro Comercial o Ciudad Vinotinto NO”.

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