Relatos de Mi Tierra-. Empezaba el año 1958, el recuerdo es a
blanco y negro, totalmente analógico, sin embargo los rostros que vemos en los
documentales y fotos de la época es de una Venezuela con sonrisa, es de una
nación de alegría.
¡Así estaba el país aquel 23 de
Enero!
¿Qué diferencia existe entre
aquellos días y los actuales? Primeramente que en aquellos momentos existía un
proyecto de país de avanzada, con una visión nacionalista y coherente con los
tiempos que se vivían.
Entre las diferencias evidentes
entre aquel 23 de Enero y el Madurismo, es que en aquellos días existía ORDEN,
el país estaba dominado por una cultura del respeto, de la armonía y del
reconocimiento del otro.
Es increíble oír los relatos de
nuestros padres y abuelos contar que con el General Marcos Pérez Jiménez se
podía dormir con las puertas abiertas; para nosotros la imagen de seguridad que
nos relatan nuestros progenitores es irreal, fantásticas, casi como un cuento
de Hadas.
Mientras el perezjimenismo era
sinónimo de seguridad, el Madurismo como etapa culminante, Dios mediante, de la
seudo-revolución es pura y llanamente anarquía, desgobierno y delincuencia
tanto callejera como de cuello rojo, rojito.
¡Seguridad perezjimenista! ¡Paz
con bayoneta, pero paz al fin!
La tranquilidad era una de las
características de aquellos días, al contrario del ahora donde es resaltante la
concepción del "desmadre", del caos como mero principio de acción de
los socialistas que hoy usurpan el poder.
Dirán algunos que el General
Marcos Pérez Jiménez era un dictador, y es que Nicolás Maduro no lo es desde el
mismo momento que se robó las elecciones del 14 de abril, donde es público y
notorio que la mayoría del pueblo votó en favor de Henrique Capriles.
El 23 de Enero se le dijo adiós a
una década de progreso sostenido, de avance físico, social y económico. Se le
dijo adiós a esa Venezuela con una moneda fuerte, vigorosa a tal punto que
otras repúblicas decidieron pagar sus deudas externas en bolívares: ¡Eso sí era
un signo monetario FUERTE!; aquellos días pasaron y emergió otra realidad.
Aquel día también puede ser
recordado como el toque de diana de la Libertad, del sistema de participación
democrática, lo que tampoco converge con el madurismo debido a que este sistema
se empeña día a día en cercenarles los derechos ciudadanos a los venezolanos
que nos oponemos al régimen.
Mientras el 23 de Enero
perezjimenista es igual a avanzada, nacionalismo real, obras públicas, calidad
de vida y crecimiento económico, el madurismo es el remedo de una revolución
que sólo retrocede, de un socialismo hambreador y creador de más desigualdades,
es decir el 99% con nada y el 1% (los integrantes de la cúpula del Gobierno y
el partido) con todo.
Por un lado el 23 de Enero
democrático ese que simboliza la Libertad, la participación de los ciudadanos,
ese que es idéntico a la felicidad de un pueblo que era dueño de su propio
destino se debe rememorar, y por el otro el madurismo con sus mentiras, con su
violación a los derechos de información, sus devaluaciones y la quiebra moral y
financiera del país, tiene que ser superado ya.
¡No hay comparación! El 23 de
Enero es una fecha para recordar y comparar con el madurismo... ¡Qué tiempos
aquellos que algún día sí volverán!
Twitter: @jdsolorzano
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